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Si ya hace un tiempo que entrenas, seguramente que habrás
sufrido algún tipo de lesión, sobre todo en el hombro o en la zona lumbar.
Por desgracia la misma pasión que te hace entrenar con gran intensidad,
es la misma que te hace cometer errores. El sobre entrenamiento es un problema frecuente , a igual que no hacer caso al dolor.
Cuando esto ocurre, las lesiones no tardan en aparecer. El cuerpo tiene un limite.
LESIONES CRONICAS Y LESIONES AGUDAS
Existen dos tipos de lesiones: las crónicas y las agudas.
Las crónicas son las que se producen por el uso y el abuso de una articulación o un músculo.
Son producto del uso. Un judoka que machaque una articulación, realizando
el mismo ejercicio durante varios años, puede causar una lesión tan dolorosa que obligue a moderar el entrenamiento o abandonarlo
definitivamente.
Una sobrecarga continuada puede causar varios tipos de bursitis,
tendinitis y lesiones. No solo los atletas las sufren, también las personas que desarrollan algún tipo de
trabajo sedentario.
La Tendinitis es la inflamación de un tendón. Los tendones
son gruesas cuerdas fibrosas por las que los músculos se insertan en los huesos. Su función es transmitir la fuerza generada
por la contracción muscular para el movimiento de los huesos.
La Bursitis es la inflamación o irritación de una "bursa",
que son pequeñas bolsas con líquido
sinovial, situadas entre el hueso y otras estructuras móviles como los músculos, la piel o los tendones y facilitan un desplazamiento
suave de estas estructuras. Tanto los tendones como las bolsas se sitúan próximos a las articulaciones, por lo tanto, la inflamación
de estas estructuras es percibida por quien la sufre como dolor articular.
Las lesiones agudas, por el contrario, son repentinas y
graves. Tropezarse y romperse una pierna, es una lesión aguda, también lo son los desgarros musculares súbitos.
El problema surge en una sola serie, aunque lo mas seguro es que sea por
no hacer caso de un dolor en una determinada articulación o músculo, y continuar entrenándose hasta que el tendón o músculo
alcanza su limite y lo rebasa.
Los judokas son proclives a las lesiones tanto crónicas como agudas, debido
a la naturaleza repetitiva del entrenamiento con pesos y al esfuerzo que realizan en el gimnasio.
Sin duda la zona que más lesiones sufre es la articulación esférica del hombro,
que es muy vulnerable al estrés y la degradación si se realizan ejercicios inadecuados o se utiliza demasiado peso en determinados
movimientos.
El problema es el pinzamiento que se produce cuando los nervios, los tendones,
los músculos, los ligamentos o las bolsas quedan aprisionados en el punto de contracción de una repetición.
Seria demasiado extenso tratar todo lo que deberías saber sobre las lesiones,
sobre todo las del hombro, en esta página.
Además, puede que sea demasiado tarde, ya sufres una lesión de hombro, muñeca,
codo, rodilla, o algún tendón. He aquí unos consejos.
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HIELO |
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Para la tendinitis, bursitis
y codo del tenista agudo, coloca hielo en la zona afectada e intenta realizar un estiramiento suave.
El hielo reduce la inflamación y evita las adherencias. Envuelve una bolsa
de hielo en una toalla y aplícatelo sobre la zona dañada.
Cuando empieces a mejorar, alterna con paños calientes, mejora la circulación
y alivia los músculos rígidos y doloridos. |
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ACTIVACION FISIOLOGICA (CALENTAMIENTO)
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Activa Fisiologicamente (calienta)
bien antes de levantar peso con la zona dañada. Dedica un par de minutos a estirar el músculo. |
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ESTIRAMIENTOS
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Dedica unos 10 minutos a estirar
los músculos con suavidad, antes y después del entrenamiento, entreteniéndote un poco más en la zona lesionada.
Si te duelen los hombros debes invertir la mayor parte del tiempo en ellos.
Empieza con suavidad, sin rebotes ni movimientos bruscos. No fuerces el estiramiento hasta haber calentado bien. |
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LINIMENTOS
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Si sientes un ligero dolor en
la rodilla, muñeca o codo, aplícate un linimento antes del entrenamiento. También puedes utilizarlo antes de ir a la cama.
Estas pomadas calientan la zona lesionada. Una vez caliente y estirada la zona, colócate una protección para reforzar la articulación
y reducir la tensión.
Para la espalda baja te recomiendo que te apliques la pomada y te coloques
una faja de neopreno. Eso mantiene el calor y da un pequeño refuerzo. Ajusta después el cinturón de entrenamiento sobre la
faja de neopreno para tener una protección adicional. |
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ACUDIR AL MEDICO
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Si sufres una lesión consulta
a un médico deportivo o a un fisioterapeuta inmediatamente. Mientras más tardes más empeorará la lesión. Existen multitud
de tratamientos: ultrasonidos, masajes, estiramientos, acupresión, hidroterapia, estimulación eléctrica, etc. El médico determinará
cual es el más apropiado.
Cuando hay problemas, lo mejor es consultar a un profesional. |
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ANALISIS DE SANGRE
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Si sientes dolor en las articulaciones
o te despiertas por la mañana con las manos rígidas, molestias en los codos, y dolor en manos y muñecas que no desaparecen,
hay que realizar un análisis de sangre para detectar posibles problemas reumatoides. También debería revisarse la velocidad
de sedimentación. |
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DESCANSO
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Si la lesión es lo bastante grave,
tomate una semana o dos de descanso para que el cuerpo inicie el proceso de recuperación. Es mejor perder un par de semanas
de entrenamiento, que arriesgarse a empeorar una lesión.
Si puedes seguir entrenando, experimenta y busca si hay algún ejercicio que
puedes hacer sin aumentar el dolor en la zona lesionada.
Es posible que no puedas hacer un press tras nuca, pero sí unas elevaciones
laterales.
A veces los problemas de hombros son el resultado de un desequilibrio muscular.
Los deltoides frontales ganan fuerza con el press de banca, el inclinado, los fondos y el press de hombros, que los deltoides
laterales y los posteriores se convierten en vulnerables.
Lo mismo sucede con los femorales y la espalda baja.
Si desarrollas en exceso una parte, puede que estés, preparando el terreno
para una lesión en la zona que no trabajas. |
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CONGESTIONAR LOS MUSCULOS OPUESTOS
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Intenta trabajar las partes opuestas
o antagonistas antes de entrenar un músculo.
Por ejemplo: si tienes previsto hacer pecho, no solo has de hacer un par
de series de calentamiento de press de banca antes de empezar a mover peso de verdad, sino que debes hacer lo mismo con un
par de series de jalón para los dorsales.
Aplica este mismo principio a todos los músculos que desees trabajar.
Las series de calentamiento de los músculos antagonistas no deben de ser
pesadas. Solo se pretende calentar la zona, lubricar las articulaciones y hacer fluir la sangre. |
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AMINOACIDOS
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Cuando sufres una lesión de cualquier
tipo, el cuerpo necesita más proteínas y nutrientes para iniciar el proceso de recuperación. De este modo aumenta de un 25%
a un 50% tu consumo de proteínas.
Unas cápsulas de aminoácidos y unos comprimidos de hígado desecado, es una
buena forma de mantener un aporte de proteínas a la zona afectada.
Aumenta también el consumo de vitaminas, calcio, magnesio, manganeso y antioxidantes. |
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CARTILAGO DE TIBURON
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El cartílago de tiburón es muy
útil para mitigar los problemas artríticos, la artritis reumatoide, y la tendinitis. Reduce el dolor, la hinchazón, la inflamación,
y estimula la acción de los glóbulos blancos, lo que ayuda al organismo a combatir las infecciones y reducir el tiempo de
recuperación. |
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IBUPROFENO O ASPIRINA
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Toma ibuprofeno o aspirina, lo
que toleres mejor, antes y después de los entrenamientos y antes de acostarte por la noche. Con sus efectos antiinflamatorios,
no solo te reducirá la inflamación, además reducirá el dolor.
El médico te dirá cual es la dosis adecuada para ti. Esta puede ser de hasta
seis comprimidos al día.
Sin embargo el consumo a largo plazo de la aspirina, puede irritar el estomago
y causar hemorragias rectales. Esto no sucede con el ibuprofeno. |
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